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domingo, 16 de junio de 2013

Sobre el Fascismo III (Longueira y los inmigrantes)

Por Miguel Araneda

La derecha, ante todo reaccionaria, para esta época va con 2 candidatos presidenciales a sus primarias; uno de ellos es el señor Pablo Longueira, ingeniero civil de la Universidad de Chile, presidente de la vertical “Federación de centros de estudiantes” de dicha universidad en 1980, ente formado por el rectorado militar para “representar” al estamento estudiantil, conformado por los centros de estudiantes “oficiales” y cuyos directivos eran nombrados a dedo por las autoridades designadas de la universidad; miembro del fundador de la UDI, dirigente de su departamento poblacional (orgullo del partido que estaba destinado a arrebatarle los pobres al marxismo y al clero rojo), dirigente partidario y parlamentario en muchísimas ocasiones (nunca salió del congreso  desde 1990 hasta 2011), ministro de estado en la cartera de economía y hoy abanderado de la UDI.


Este señor tan polémico no ha dejado nunca el centro de la controversia, su defensa de la dictadura fascista, sus contactos con la criminal “colonia dignidad”, sus declaraciones, conjuntas con Joaquín Lavín, que acuñan el concepto ambivalente y totalmente transicional transversal “Bacheletismo aliancismo”, sus proyectos de ley homófobos y sus acuerdos de estado con la Concertación, sin contar el incidente espiritual con Jaime Guzmán (cosa que claramente no es de este mundo) nos llevan a pensar mucho sobre él y sobre su personalidad; un UDI popular, así podría definirse; un político de derecha metido “en el barro…con la gente” como tanto se ufanan los miembros de la cofradía gremial, estos hombres llamados a salvar a Chile del materialismo marxista ateo que destruye el mundo cristiano occidental, desde las poblaciones, desde lo ínfimo, desatomizando el corpus social y político del orden “republicano”, “democrático”, de esa democracia de latifundios y voto cohechado.

Hoy, este señor, habló en el norte del país, en Copiapó, el viejo centro de la riqueza nacional, en un lujoso hotel, como es la costumbre de estos candidatos, sobre un tema, que en lo personal ha de llamar profundamente la atención y la alarma. El candidato habló, en un enunciado totalmente repulsivo y asqueante, contra los inmigrantes del norte, señalando “que nos comprometemos con una nueva ley de inmigrantes, porque no podemos tener la inmigración ilegal que tenemos”; una nueva ley de inmigrantes, curioso teniendo en cuenta los criterios más que estrictos que bajo este gobierno se han impuesto en todas las fronteras del país, como los puestos fronterizos terrestres tanto como en aeropuertos, es decir, el candidato acá señala que ya todas esas medidas represivas contra las personas de otros países no son suficientes y hay que legislar al más alto nivel para impedir que tenga posibilidad alguna de entrar como entran hasta ahora; curioso.

El candidato continua: “esto está afectando a todas las regiones del norte del país, porque muchos de estos inmigrantes ilegales que están ingresando al país, lo hacen perjudicando a los chilenos”; veamos bien lo que dice el candidato acá. El candidato sostiene que este fenómeno genera un desmedro sustancial a la economía del norte chileno, pujante a ojos vista…pero ¿afectará realmente la economía del norte la presencia de inmigrantes, teniendo en cuenta que, acorde a cifras objetivas, la cesantía en dichas regiones es nula, sin excepción de chilenos o no?, el candidato se lanza a desatar el chovinismo más primitivo en esta frase, ya que no tiene asidero alguno. Sigamos: “muchos de ellos están obteniendo puestos de trabajo que estarían obteniendo mujeres chilenas; el lugar donde el señor acá pone a la mujer chilena frente al inmigrante es un terrible ejercicio de discriminación verbal, una agresión abierta, ya que daría a entender al chileno de a pie que el inmigrante quita trabajos que con seguridad serían para mujeres chilenas, de paso dando a entender que las mujeres chilenas están destinadas a estos trabajos que, realizados por inmigrantes, son de “segunda clase”. Continua Longueira: están usando infraestructura en la salud y la educación, claro…muchos chilenos mueren enfermos y analfabetos por culpa de los inmigrantes. Sigue: “no nos oponemos a que ingresen extranjeros al país” y aquí la cosa agarra forma, “por eso necesitamos una nueva ley inmigratoria porque queremos que el desarrollo económico lo disfruten primero los chilenos”; me pregunto  qué clase de “extranjeros” habla a estas alturas el candidato y segundo ¿el desarrollo económico primero para los chilenos? 

Continua: “…y aquellos que ingresen legalmente al país, no como ya está ocurriendo que crecientemente y ya no solamente de los países vecinos como  en el caso de Perú y Bolivia, sino que estamos viendo colombianos, centroamericanos y tenemos que actuar con sentido de oportunidad así que este es un compromiso con las regiones del norte, va a ser precisamente crear una nueva ley inmigratoria que permita regular el ingreso de extranjeros a Chile”, precisando en ronda de preguntas que se refería a como ingresan y cuantos, “de acuerdo a una legislación moderna”, señalando también que del desarrollo “nos pilló con una legislación que está afectando a los chilenos” y recalcando que “así me lo han manifestado y así lo vi como ministro de economía.” 

Sobre el ingreso de extranjeros el candidato no está ofreciendo otra fórmula que la abierta discriminación fronteriza que ya se efectúa, pero de forma “legal”, considerando el presupuesto absolutamente provinciano tan propio de la oligarquía que jamás negará el ingreso a alguien de lo que ellos consideren un país civilizado, a menos que ingrese con los ya clásicos US$ 1000 de requisito, cifra irrisoria para alguien que busca trabajo en el campo de la construcción o el servicio doméstico como es común ejemplo.  

En efecto el grueso de lo que el candidato en cuestión llama “ilegales” provienen de Latinoamerica, lugar que la oligarquía chilena ha rechazado desde su origen, y son trabajadores, cesantes, gente común y corriente que cree en el “modelo chileno”, que ve sus resultados y que raudos se movilizan, se desplazan hacia donde se les aparece una luz de esperanza frente al hambre y la miseria características de nuestra región. Cuando descarado es Longueira en criticar a trabajadores que viven las peores condiciones laborales de todo el país, cualquiera excepto ellos viven condiciones que podrán ser inhumanas, pero jamás como estos, porque los ilegales venden su trabajo en condiciones totalmente esclavizantes, sin ninguna garantía legal en su favor, muchas veces avenidos al país fruto de la trata de personas, una de las prácticas más criminales que existen (si, tanto como la hiperexplotación que después viven acá). Hombres y mujeres que buscan emprender en un país ajeno debería ser una máxima que el modelo y sus exponentes deberían defender, claro si eres de origen europeo y tienes mucho dinero, tal como nuestros “emigrantes” Paulmann, Angelini, Luksic y Matte, quienes se dan el trabajo de ganar plata a costa del trabajo enajenado de estos mismo peruanos, bolivianos, colombianos y centroamericanos (cuando entendemos que Longueira se refiere a caribeños), pero en sus propios países, explotación a domicilio en condiciones de privilegio; cuan asqueante puede ser el planteamiento que hace Longueira, muchos idiotas de la reacción se alegrarán de señalar que “vivimos los problemas del primer mundo”, claro, mucho de ello tiene que ver con la cuestionada imagen de los estados europeos, antiguas potencias coloniales, y su trato a  sus propios inmigrantes provenientes de Asia, África y América Latina, donde prima el racismo y la discriminación, incluso a grados mortales, no mucho atrás la muy “civilizada y socialista” Suecia tuvo su estallido racial dado el inexplicable asesinato por parte de un policía contra un hombre de origen africano, tendencia transversal a Europa; esa clase de problemas tendremos que enfrentar con una nueva legalidad que restringa los inmigrantes de nuestra región sostiene el candidato Longueira, sin medir las consecuencia que esto puede tener para Chile en el exterior.

La oligarquía chilena hace 100 años aproximadamente señaló exactamente lo mismo, el norte tenía demasiados extranjeros (lógicamente los mismo peruanos y bolivianos) y desató contra ellos una violenta campaña a cargo de pandillas de vándalos y criminales de toda ralea llamadas “ligas patrióticas”, encargadas de “chilenizar” Tarapacá, Arica y Tacna; chilenizaban en la única forma que la oligarquía y la burguesía nortina sabía hacer, agrediendo, atentando y asesinando inmigrantes, muchos de ellos nacidos y criados en los antiguos territorios peruanos, recién anexados a Chile en vista del tratado de Ancón; hoy tenemos a otro ejemplar de la misma derecha sosteniendo que debemos “restringir” a los extranjeros de Chile y cita el término “legislación moderna”, entiendiendo que moderno es lo que proviene del acta anti-inmigratoria de Arizona, la cual desató el estallido del movimiento de migrantes ilegales por el derecho a vivir y prosperar en una patria “Libre” como lo “es” Estados Unidos. ¿Quien es el señor Longueira para privar del sueño de un futuro mejor a nuestros hermanos latinoamericanos?, ¿Qué pretende iniciar con esta retórica xenófoba?, ¿no cree acaso que muchos de esos trabajadores con su trabajo engrosaron los bolsillos de los dueños de Chile, por ende, del “desarrollo del país”?, ¿Qué espera Longueira de los chilenos que atienden a sus palabras… empatía con su xenofobia, sentido común de la nación, “seriedad”?, ¿Longueira de veras vive en la provincia ideal de la clase dominante donde los demás pueblos hermanos son inferiores?...

Lo que si debemos saber con certeza es que estas actitudes hacia los inmigrantes no son sino la fiel expresión de la imagen que ellos tienen de todo el pueblo, sin importar nacionalidad ni raza, gente de la cual creen poder prescindir por medio de leyes y gobiernos, de la cual creen dominar a cabalidad, pero estas mismas actitudes nos deben hacer reflexionar y actuar, porque cuando la clase dominante, históricamente, ha recurrido a estos argumentos, es porque su modelo y su establishment están al borde de irse al carajo mismo, buscando culpar su propio fracaso avaro y egoísta, sean estos peruanos, bolivianos, colombianos, cubanos, mapuches, comunistas, violentistas, pobres…son todos los mismo de forma dialéctica, la prueba del fracaso del modelo y el pueblo que existe, vive y reclama sus derechos fundamentales en aras de la libertad, la igualdad y la solidaridad, valores cardinales que han de regir, no nuestra vida constitucional actual, que permite que sandeces de tamaña envergadura se puedan pronunciar de forma “seria”, sino de las mentes y los cuerpos de la gente que de a poco despierta contra los abusos y el desprecio centenario de los que mandan y han arruinado su vida y destino por siglos.

 Xenofobia emerges cuando el Fascismo y el terror de los poderosos afloran.



*disculpen si es una mala redacción, escribir puede ser terapéutico.

lunes, 8 de abril de 2013

Sobre el Fascismo

Por Miguel Araneda

Esta semana nuestra actualidad política se ha visto sacudida por unas declaraciones del presidente del Partido Comunista de Chile, Guillermo Tellier, sobre su participación partidaria durante la dictadura, exponiéndola en el diario “La Tercera” del domingo pasado. “Sebastián Larraín”, nombre de guerra de Tellier, sería el superior encargado de la, hasta el día de hoy polémica, Comisión Militar adscrita al Comité Central del PC, durante el periodo en que dicho partido lleva adelante su “Política de Rebelión Popular de Masas”, orientada hacia la creación de condiciones que permitiesen un alzamiento popular de caracteres mayores con el fin de derrocar la dictadura del general Augusto Pinochet. En este tiempo él era quien supervisaba en nombre de la Comisión Política las actividades de uno de los ejes fundamentales en la consecución de dicha política, el Frente Patriótico Manuel Rodríguez, entonces brazo armado del PC.

Estas declaraciones no salen en caso alguno de lo conocido por la historia, pero generaron como era de esperarse, gran irritación en los sectores más conservadores del mapa político-institucional, UDI y DC particularmente, apropósito de una supuesta “autorización” de Tellier a la realización de la “Operación Siglo XX”, el nombre clave del Atentado a Pinochet; la lucha armada como forma de luchar contra la dictadura estaba en boca de los políticos más reconocidos de la derecha, amenazando incluso algunos de ultraderecha con interponer acciones legales contra el diputado comunista, por su supuesta responsabilidad en el posterior Atentado contra Jaime Guzmán Errázuriz, jurista e ideólogo de la actual constitución. En esta coyuntura social histórica, donde la lucha obrera resucita, el movimiento estudiantil se encuentra en ciernes y el gobierno tambalea en su fracaso, la discusión sobre el atentado a Pinochet viene como “anillo al dedo” para analizar nuestra realidad política actual y el discurso sobre el cual se está erigiendo la “historia oficial” de nuestros últimos 40 años, más en este 2013, tan particular e incierto.

Portada de "La Tercera de la Hora" 8 sep, 1986
El Partido Comunista durante todo el periodo comprendido entre 1973 y 1980 buscó de todas las formas posibles unificar, en torno a la clásica formula frentepopulista, a toda la oposición contra la dictadura, desde la Democracia cristiana hasta el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, en una sola amplia coalición llamado informalmente “Frente Antifascista” que sería el referente político encargado de dirigir el fin de la dictadura y asumir un gobierno que permita restaurar la democracia. Ante la debacle política de la Unidad Popular en el interior del país, fundamentalmente fruto de los crímenes cometidos por la dictadura, y en el exilio, el desarraigo y el alejamiento de la realidad nacional cotidiana, sumado al siempre ambivalente papel de la DC en los primeros años de la dictadura no permitieron la realización de la clásica tesis comunista, esbozada en el VII Congreso de la Internacional Comunista en 1935, contra el avance galopante del Fascismo en mundo, particularmente en Europa.

El PC ante la falta de eco de su propuesta, sumado a la perpetuación sobre la cual persevera el régimen, habiéndose establecido una nueva constitución política, y con ello un nuevo “periodo presidencial” de 8 años para Pinochet, generan un cambio en la línea del partido (tema hasta hoy intensamente discutido a nivel historiográfico y político), donde se sostiene abiertamente que contra la dictadura Fascista es legítimo oponer todas las formas de lucha, incluida la “Violencia Aguda”; en ese entonces el PC se convierte en un agente fundamental de la lucha antidictatorial en una época donde la dictadura empezaría a sufrir severos golpes sociales y políticos en el interior del país en la medida que se desarrolla la década de los 80. La Violencia Aguda del partido es entendida como la presión contra la dictadura en todas sus formas, incluida la Lucha Armada, regular (militar) e irregular (miliciana popular), lo cual, en su grado exitoso, generaría las condiciones para una revuelta popular que pusiera fin al régimen y se avance a un “gobierno provisional de amplia coalición” que garantice el establecimiento de una Asamblea Constituyente, como principal reivindicación de toda la oposición entonces.

El Atentado al dictador ejecutado el 7 de Septiembre de 1986 pretendió ser el punto culmine de una escalada popular de rebeldía contra la dictadura, jornadas nacionales de protesta previas habían convocado, en el transcurso de los años 1983 hasta ese momento, una adhesión creciente y cada vez más aguerrida contra Pinochet y su régimen, el “ajusticiamiento del tirano” era “El” pasó más avanzado para hacer justicia por los crímenes cometidos por la dictadura durante los casi 13 años que habían pasado desde el 11 de Septiembre de 1973.

Esto no lo escribo porque sí; conocer la historia es algo trascendental para un pueblo por muchas razones, muchísimas razones entre las cuales es saber distinguir quien es y quien no es esta historia, la “historia oficial” creada por la transición hoy de derrumba ante los desastres del modelo económico, político, social y cultural que creó la dictadura, porque hoy, para millones de chilenos, la famosa salida “pacifica” o salida institucional, negociada como lo fue entre los partidos dirigidos por la DC y el régimen, no ha terminado con este ni con su legado, la famosa democracia reafirma ideológica y prácticamente todo lo que la dictadura creó, incluida la condena al “cobarde atentado” contra Pinochet, porque, mal que mal, el que escribe la historia es siempre el vencedor, y nunca este reconocerá la verdadera naturaleza del régimen que apoyaron ardorosamente y que siguen defendiendo, hoy desde la fragilidad política de su gobierno.

El atentado era justo, el Ajusticiamiento de Pinochet era definitivamente parte dela lucha del pueblo contra las fuerzas armadas de ocupación que tomaron el poder de forma criminal, en nombre del orden económico y político vigente antes del 4 de Noviembre de 1970, es decir, el statu quo de la sociedad chilena. Fuerzas armadas que junto a fuerzas sediciosas rompen la constitución en nombre de la “democracia” y la “libertad”, clases golpeadas en sus intereses por un gobierno progresista, cuya extracción política se inclinaba hacia las clases populares, junto a un programa de carácter democrático y avanzado. Las clases dominantes, terratenientes, industriales y profesionales acomodados, en concubinato con sectores estudiantiles, obreros y el gobierno norteamericano, entre otros, boicotearon en diversas formas (incluido el terrorismo) dicho gobierno hasta que el golpe de estado se consumó; la reacción fue inmediata cometiéndose severos crímenes contra la dignidad humana, en nombre de la patria, el orden, la constitución, etc. Esto que acabo de describir fue, muy sucintamente, lo que pasó en Chile entre 1970 y 1973, y esto se ajusta a la praxis de una creación política que revolucionaría el siglo XX: el Fascismo.

Que es el Fascismo, su teoría, su praxis, origen, extracción social y una infinidad de cuestiones nunca han sido discutidas en Chile en correlato a la historia reciente de nuestro país; nunca se ha tratado el tema en la forma que corresponde porque resulta insólito que un país después de pasar un proceso tan traumático nunca se haya puesto a discutir seriamente lo que pasó, los crímenes horrendos cometidos y las consecuencias de dicho periodo, consecuencias que vivimos día a día, lamentablemente. El tema del Ajusticiamiento frustrado del dictador revela que estamos pasados tantos años aún en pañales al respecto, porque toda la sociedad debe condenar el Fascismo, porque no podemos como chilenos tolerar regímenes tan reñidos con la humanidad como ese, de nuevo.

El atentado es una pequeñez comparado con lo que se ha hecho contra el Fascismo a nivel mundial, para derrocar al Fascismo alemán no solamente se trataron múltiples atentados, sino que se desarrolló la más grande guerra hasta el momento realizada por el hombre, contra el Fascismo español fueron 40 años de resistencia, con resultados bastante cuestionables, el aparentemente solido Fascismo italiano se derrumbó, por su propio peso, durante la Segunda Guerra Mundial y así podemos seguir, porque contra el Fascismo es un deber ético, ante todo, combatirlo por los medios que más apremien, porque esa clase de opresión y esa clase de crímenes no se pueden tolerar, porque lisa y llanamente echan por la borda los más grandes avances del campo político e ideológico de los últimos 300 años a nivel mundial (en particular el concepto más trascendente de la era contemporánea como es la Democracia). Saber que es, conocer el pensamiento y la práctica, sus síntomas y sus consecuencias es un imperativo, espero desarrollar tan capital tema en una serie de reflexiones que permitan esclarecer, en un esfuerzo más que humilde, nuestra propia existencia como pueblo, en condiciones actuales y entender que Nunca Más habrá de pasar algo así, aunque algunos, los menos, quisieran volver a eso, aunque tengan ropajes democráticos; de Nosotros depende no volver a caer de forma tan horrenda, partamos por saber, recordar y nunca olvidar.



domingo, 18 de diciembre de 2011

Funa en el País de los Vencedores

Por Miguel Araneda

La paz de un homenaje a la memoria de Jaime Guzmán Errázuriz, abogado, académico, político (aunque nunca se jactara de ello), constituyente, ideólogo, no resultó ser tal este año, este 2011 nos deja un país cambiado, diferente, capaz de “profanar” la memoria de algunos que se consideran tolerantes y democráticos.

El jueves 15 de diciembre se conmemoraba en el Campus Oriente de la Pontificia Universidad Católica de Chile, el vigésimo aniversario de la fundación Jaime Guzmán, cuyo fin es preservar y mantener vivo el ideario de aquel abogado; hasta que de un momento a otro, aquella tranquila reunión de personalidades ligadas al gobierno, se transformó en un “escándalo”, una “profanación”, puesto que alrededor de 100 jóvenes estudiantes, fundamentalmente de humanidades y artes, de aquella universidad, se dedicaron a interrumpir con consignas, pancartas y gritos  la tranquilidad del acto. Estos jóvenes denunciaron el legado de Guzmán como la ideología que respalda y protege el actual orden establecido, orden injusto… adentrémonos un poco más en este punto.

Jaime Guzmán aparece en la vida pública en 1965, fundando en la escuela de derecho de la Universidad Católica, el llamado, Movimiento Gremial; una organización de estudiantes que, en resumidas cuentas, consideran, al alero del pensamiento católico conservador, que la sociedad tiene un orden jerárquico, orden sano para los actores en ella, donde está la persona humana (más alto valor de esta sociedad), la familia, los órganos intermedios y el estado, como representación del “Bien Común”. En este orden los grupos intermedios, que son las diversas asociaciones humanas que existen, marcando el carácter “social” de la persona,  están entre la persona y el estado, siendo estas las que realizan las diversas inquietudes de la comunidad, acorde a su propia materia, por ejemplo: un club deportivo, un centro de madres, una sociedad de socorros mutuos, una universidad; y cuando nombramos universidad vamos a ejemplificar el hecho con una de las consignas más reconocidas del gremialismo: “la universidad es para estudiar y no para hacer política”, es decir, los grupos intermedios responden a un fin propio y especifico en la sociedad.

La aparición de este movimiento es un hito para los derroteros de la reacción criolla, desesperada por las incesantes derrotas electorales, esta cambia su discurso hasta “lo nacional”, “la nueva república” y demás retórica protofascista; el gremialismo aparece en este contexto de crisis para salvaguardar uno de los intereses estratégicos de la clase dominante en Chile, la universidad, el conocimiento y la cultura propiedad de una clase, ya dudosa de su carácter hegemónico. La reforma universitaria de 1967 en la UC marcaría la prueba de fuego, la aparente derrota del gremialismo ante la decisión del clero sería solo un traspié frente a los que se avecinada, la hegemonía futura sobre la Federación de Estudiantes (FEUC),  derrotando a los partidos políticos, la democracia cristiana y su juventud de izquierda. La reacción después de este suceso, consideraría a Guzmán como su “niño prodigio”, el hombre llamado a tener una voz disidente en este ambiente tan profusamente revolucionarista y contracultural que se erguía en este distante fundo llamado Chile.

Los años pasarían, llega 1970 y este pueblo consideró que avanzar hacia un gobierno antimonopolios, antioligarquico y antiimperialista sería algo bueno, aparece Allende, esta vez de presidente, y por consiguiente, la afrenta directa a esta parasitaria oligarquía, los intereses del capital se erizan frente a las palabras de este nuevo gobierno “constitucional” para desgracia de ellos, elegido conforme a la ley y, como si fuera poco, “legitimando” la institucionalidad existente…algo molesta esta “revolución de empanadas y vino tinto”. Ahí es donde estos intelectuales de derecha empezaron a leer al “enemigo”, Lenin y Gramsci serían las lecturas a seguir, conquistar la hegemonía en el campo ideológico lo es “todo” en la lucha de clases, la reacción aprende la lección y forja su propio nuevo ideario, el gremialismo es parte fundamental de esto, esto sí que se demuestra cuando de “golpe” de acaba el gobierno, la guerra antimarxista ya no es fría y empieza su paso rasante y abrazador sobre este pueblo, la cultura que no es “nacional” se apaga…a la buena o a la mala.

Las instituciones del régimen dispuesto, pese a ser elaboradas por la pequeña burguesía liberal, no había sido suficiente para frenar el avance de las ideas socialistas hacia los poderes del estado, por lo tanto los fascistas consideraron crear una nueva institucionalidad, donde todo fuese ideal , una sociedad donde la persona fuese libre e igual a su prójimo, donde se protegiese a la familia, donde el estado es la garantía de que la persona es “libre” y donde en espíritu creador y emprendedor de individuo hallase su realización, en resumen, un orden que permitiese que no pasase más un periodo de tal ebullición y duda contra el régimen vigente, democrático sería más no tolerante, “tolerante con los intolerantes”, pero si vienen de Rusia o Cuba. La Constitución Política del Estado sería la respuesta, un panegírico donde las ideas de la iglesia católica, en materia política, hallarían su consagración, en este Nuevo Chile, el país de los vencedores; vencedores de esta guerra contra el “marxismo”, contra el “progreso social”, “ideas foráneas”, “infiltrados ideológicos”, “antipatrias” “humanoides”, etc.

Lo que llama la atención es como un eminente sujeto de la reacción logró entender, lo que se supone que para la izquierda estaba claro, la lucha de clases existe y se da en todos los frentes de la sociedad, cada eslabón cuenta y tiene significado, en el campo ideológico, vencer significa tener “la sartén por el mango”. Jaime Guzmán lo sabía y consagró a nivel constitucional la ideología de los vencedores, esta mezcla de corporativismo, conservadurismo, neoliberalismo y pensamiento socialcristiano ortodoxo, ideología que sería ciertamente “bases de la institucionalidad”.

Pero aparentemente no todo resulto como ellos creían que sería en este país de oportunidades, los gritos y los cánticos en la catedral misma del pensamiento hegemónico institucional no han de ser meros actos “violentos, la ira y el disgusto de los personeros políticos de la derecha allí presentes demuestran la preocupación y el horror ante una juventud que ya no tolerará más afrentas, diciendo “una constitución misántropa y genocida no merece ser reconocida”; aparentemente este país no es lo que ellos creen que es, ante estos gritos surgen voces “actos de intolerancia inaceptables”, para la clase dominante son ciertamente eso, pero para los que hemos vivido sin poseer el poder de este país, es justo gritar y quejarse frente a eso. Los vencidos no podían mirar como pasaba la historia delante de ellos sin reaccionar, tarde o temprano; este es un ejemplo que el país que los vencedores construyeron es solo una torre de naipes, donde el cimiento tambalea…más y más… y por cierto habrá de sucumbir.






miércoles, 7 de diciembre de 2011

CONFECH o SINFech?

Por Miguel Araneda L.

Veo mi muro de Facebook y leo un titular de “Tribuna Popular”, el órgano de los Comunistas Venezolanos, este dice “denuncian fuerte intervención del gobierno en elecciones FECH”; leyendo el artículo se abre un abanico de conjeturas, ataques y “denuncias” contra Gabriel Boric, candidato a la Presidencia de la Federación de la Universidad de Chile,  por la lista “Creando Izquierda”, denunciando la supuesta “cobertura mediática” para esta lista, cobertura avalada por los medios de la reacción, así como una “supuesta intervención” de personeros del actual gobierno para votar por esta lista, señalando que todo esto era parte de una estrategia para, poco menos, desarticular el movimiento, que de la mano de Camila, ha logrado avances enormes en organización y lucha.

La desfachatez del aparato burocrático de las JJCC ha llegado al punto donde históricamente siempre ha llegado, el descrédito de otras opciones de izquierda en nombre de la dirección que ejerce el PC sobre los movimientos sociales. La historia de los Comunistas Chilenos se encuentra llena de estos sucesos, célebres son las declaraciones del PC en los 60’s donde ellos asimilaban, en sus órganos de difusión, “Movimiento Popular” con “Partido” o en los 40’s cuando Contreras Labarca,  secretario general del PC, era proclamado “Líder del Pueblo Chileno” a la hora de abrazar al entonces “compañero” Gabriel Gonzalez Videla, la encarnizada guerra contra la “ultraizquierda”, que no era sino el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, en los 60’s y 70’s, enfrentamiento no solo político sino frontal en varios casos, dándole clara prioridad al combate a la “ultra” en ciertos momentos, y así podríamos seguir por horas enumerando casos donde el PC se arroga lo que emerge hoy: la única autoridad en materia de movimientos sociales.

El fondo del asunto es más que conocido para aquellos que nos involucramos en la discusión sobre nuestro movimiento, un movimiento que ha terminado de barrer paradigmas caducos, paradigmas que el PC se encarga de mantener, la dirección de una vanguardia, política militante, sobre un movimiento de masas. La presencia comunista en el movimiento es indiscutible, Entre la Vocería de Nuestra Confederación, sumado al Colegio de Profesores y al CONES, han dejado entrever esa dirección, una bastante “considerada” con el establishment post-fascista que rige nuestro país, llamando a la mesura y la confianza en las instituciones; claro, el correlato entre el movimiento social y los “representantes del pueblo” en el congreso (claro sino los 2 diputados comunistas) era “la clave”. El esfuerzo de la calle y la lucha desenfadada de nuestros compañeros solo es un preludio, una “excusa” para colocar esto en la palestra parlamentaria…el fracaso de esta estrategia ha sido rotunda.

Las Bases, organizadas acorde a su realidad universitaria propia, han hallado su propia voz, en diversas formas y expresiones, tanto en las asambleas, marchas y foros, donde estas han hecho crítica de estrategias pasadas, ejercicio de memoria colectiva, los fracasos de los movimientos anteriores, en especial nuestro 2006, donde los partidos de la izquierda tradicional, a la cabeza del movimiento, fracasaron…otra vez más. Hoy las bases tenemos el derecho a elegir la expresión que deseamos para el movimiento, eso es incuestionable, más aun con el 2012 a la vista; ¿quién en verdad es el que trabaja con el gobierno, con el estado?, la cacería de brujas contra los llamados “ultras” ha empezado por obra del PC, numerosos incidentes lo demuestran, sumado a la real cobertura mediática contra las expresiones que coincidentemente son rechazadas por los comunistas y por el gobierno, la demonización y fetichismo abundante sobre la violencia, la protesta y finalmente contra las tomas largas de facultades, en pos de una eventual negociación.

En resumen, los comunistas, y por extensión la izquierda tradicional, están siendo sometidos  a juicio por las bases, lo apretado del conteo en las elecciones FECH dan cuenta de eso, el descontento existe y el viraje del movimiento urge, así como urge representación real de las bases en los entes federativos. Sea como sea el resultado en la FECH y en las demás elecciones federativas que vendrán, los comunistas se han retratado como lo que son hoy, para una inmensa cantidad de estudiantes que si ven la naturaleza de este movimiento como el germen del fin neoliberal, en la praxis más que en la retórica añeja, como un portaestandarte  perdido de un desfile lejano; ese desfile, lejano para la izquierda caduca y obtusa, es el movimiento mismo hoy.