Mostrando entradas con la etiqueta José Cisternas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta José Cisternas. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de diciembre de 2011

Elecciones FEUC-SC: “Las mismas elecciones de siempre”

Por José Cisternas

Uno se puede preguntar al ver este título ¿Por qué son las mismas elecciones? No es acaso este año hay 4 listas; no es acaso este año la ultra izquierda y la derecha aparecen con propuestas diferentes al eje Concertación-Comunista; no es acaso que son nombres distintos (ni tan distintos que digamos), generaciones distintas y por sobre todo marcado por una coyuntura distinta.

Bueno la verdad es que si hay algo de distinto es irrelevante, porque tal como una crónica de una muerte anunciada, el proceso comienza desfasado varios meses en consideración a lo señalado en el estatuto; la campaña se enfoca en una excesiva publicidad marcada por una exacerbada agresividad en los debates y concluyendo con la tradicional apatía o desencanto del alumnado ante los comicios, pero en el fondo llegamos al mismo desenlace: No hay quórum mínimo para validar la elección según los estatutos federativos (40%) y la resolución del TRICEL bambolea dependiendo los intereses electorales de los diversos actores (tanto fuera como dentro de TRICEL, salvo honrosas excepciones que puedan haber en el tribunal, pero que pasan a ser una minoría), para terminar determinándose el futuro de la elección en las manos de nuestros veinte y tantos “sabios” e “independientes” presidentes de centros de alumnos.
Y ¿Por qué es una crónica de una muerte anunciada? No es solo por los hechos descritos en el párrafo anterior, para que ud comprenda la situación le señalaré que esto que ocurrió en las elecciones federativas de este año, ya ocurrió en las elecciones del 2009 y 2010 de las cuales tengo memoria, y quien sabe en cuantas elecciones más ocurrió este desenlace. Así en las elecciones 2009 donde el actual presidente de la Federación Carlos Ruminott, en su primera incursión federativa debió enfrentarse dos veces a las urnas porque no hubo quórum en la primera y a pesar del cambio de su rival en el “nuevo proceso” el resultado fue el mismo; ante lo cual el Consejo General de Federación, tal como ha sido la costumbre “anti estatutaria” validó a Carlos Ruminott como presidente (aunque la verdad uno podría haber repetido nuevamente la elección y lo más probable que el resultado sería el mismo, pero ante la duda uno se abstiene)
En las elecciones 2010 (donde Ruminott buscaba la reelección enfrentándose a sus ex – socios de pacto, que después en el año 2011 volvieron a serlo), tuve un rol in situ del proceso. En ese entonces como Presidente del Centro de Alumnos y por esos día Secretario General Interino de la Federación, pude constatar como la historia se repetía, pero desde mi punto de vista con algunas variaciones:
1º Al no haber quórum y en mi rol de Secretario Interino de la FEUC-SC, hice saber a TRICEL de que dicha elección no debía validarse y recomendé tomar una decisión al respecto antes de abrir la urna;


       2º No se repitió el proceso electoral como en el año 2009, es más, se señaló por el TRICEL de ese entonces, que era imperioso por petición del DAE que hubiese una directiva antes de terminar el año (criterio distinto al que se estaba considerando este año por el Director del DAE, aunque hay que señalar que era otro director en ese entonces, cargo que recaía en manos de don Osman Andrade);


3º En este caso y basados en el punto anterior, el TRICEL podríamos decir de alguna forma “presiono” al Consejo General para que tomara una postura, ojala afirmativa al respecto; 
4º Ahora en mi doble rol en dicho consejo leí nuevamente los estatutos y la polémica giró en torno a lo mismo de siempre; si era conveniente repetir el proceso o no, si se debía hacer ese mismo año o dejar todo para marzo, que si era cuestionable o no que el Consejo tomará la decisión soberana pasando por alto los estatutos y la opinión de los estudiantes, al final se decidió deliberar en dicha instancia el asunto; no obstante aquello, ahora como presidente del centro de alumnos de derecho de ese entonces señale otro punto que menciona el estatuto y que se pasa casi siempre por alto (al igual que el polémico y nunca bien comprendido artículo 117 del estatuto de federación) y el cual es que el Consejo General de Federación NO TIENE ATRIBUCIONES en materia de elecciones, por lo cual, lo que se ha hecho desde hace 2 años según recuerdo a sido contrario a los estatutos federativos, teniendo directivas que no se han validado conforme a lo dispuesto en los estatutos. (Dejo en constancia de que me abstuve de votar en ese Consejo por las razones aquí expuestas, pero mis palabras no generaron eco en los demás presidentes) 
¿Y qué ocurrió este 2011? Exactamente lo mismo, como cual historia que uno pudiera predecir; se llamo a inscribir listas con un desfase sin precedentes (justificado por las movilizaciones estudiantiles que fueron depuestas en octubre en nuestra universidad); como nunca antes hubo interés de listas postulantes (bien por ello, aunque espero que no sea para hacerse un nombre en medio del movimiento o solo por salir en la televisión); se realizó una campaña mucho más fuerte entre todas las listas (aunque con poco sustento en varios de los programas de gobierno); para concluir con una elección sin la participación que uno espera considerando que hay 4 o 3 visiones distintas de gobierno estudiantil (Para que vamos a decir que habían dos listas que parecían parientes por afinidad), lo que llevo a una falta de quórum y un mismo proceso, en otras palabras, el TRICEL señalo según mis fuentes que calificaría la licitud o no del proceso al final del conteo (craso error); las listas perdedoras con justa razón alegaron el 117 del estatuto federativo por no haber quórum (Falto un 3.8% para validarlas, aunque uno se pregunta si hubiesen tenido la misma actitud si estas hubiesen salido favorecidas con las primeras mayorías, tal como lo fueron el 2010, ya que ciertos nombres se repiten); y el TRICEL aplicando la norma casi a la perfección invalidó el proceso (Casi, porque si bien hay que repetirlo a mi juicio, dicho proceso hay que realizarlo con las mismas listas y a la brevedad posible, en otras palabras solo repetir la votación y lo señalo en mi calidad de uno de los que participó en este nefasto estatuto, que da para otra historia); ante esa correcta decisión del TRICEL siempre queda la sombra de duda de si el TRICEL sería tan correcto si las listas que hubiesen quedado fuera o dentro del proceso hubiesen sido otras (por eso siempre he sugerido que la decisión se determine antes de realizar el conteo), y por último y como era de esperarse la decisión por manos del Consejo General de Federación quien, rectifico la decisión de TRICEL, aplicando a mi juicio en integridad el artículo 117 del estatuto; pero como dice un dicho “una golondrina no hace verano”, aunque espero que esto sirva de precedente para tomar las reformas necesarias a unos estatutos que ya no están a la altura de lo que exige una sana vida democrática. 

Entonces al final uno se pregunta ¿Para qué hacemos elecciones? Mejor sería escoger a 10 hombres y mujeres virtuosos dentro de nuestra universidad y proponérselos al Consejo General de Federación y que sean ratificados por el Director de Asuntos Estudiantiles, de esa forma evitaríamos ver una universidad tapizada en publicidad, presenciar debates espurios y asistir a elecciones indirectas de nuestros representantes estudiantiles.





martes, 13 de diciembre de 2011

¿Y dónde está el debate?

Por José Cisternas


Fotografía: TRICEL FEUCSC
Ad portas de un nuevo proceso electoral tendiente a escoger a nuestra nueva y flamante directiva de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (FEUC-SC); el Tribunal Calificador de Elecciones (TRICEL) procedió a realizar un segundo “DEBATE” entre las listas postulantes en las dependencias de la facultad de derecho de nuestra casa de estudios; “DEBATE” que tuve el privilegio de presenciar y que al igual que la mayoría de cada vez que se producen estás instancias, uno extraña lo principal de la cita que es precisamente el “DEBATE”.
Partamos señalando que dicha instancia de “EXPIACIÓN-EXPLICACIÓN O DEFENSA” de las diversas posturas de las 4 listas candidatas comenzó pasada las 13:00 horas por un leve retraso solicitado por el candidato presidencial de una de las listas presentes.

El formato comenzó con una presentación de cada una de las listas en las cuales al final los voceros o representantes más “potentes” de cada una de las listas realizo la labor de presentar a los integrantes de sus proyectos federativos y sus principales propuestas, comenzando a marcar sus primeras diferencias. Así el candidato a presidente de la Lista D, Vladimir Jofré señalo que el estilo de su lista estará marcado por “agotar todas las instancias de dialogo, respetando los acuerdos democráticos y la autonomía de los respetivos centros de alumnos como a su vez el respeto a las minorías”; por su lado la lista C señala que serán una lista en “pro del estudiantado” y como una “lista independiente y conformada por alumnos partidarios” (no señalo partidarios de que partido o coalición) a diferencia de su antecesor el candidato Esteban Luengo llevaba un discurso mas pauteado que improvisado; por su lado la lista B a través de su candidato presidencial Adrian Alvares comienza su discurso con la siguiente frase “esperaba más participación de la facultad de derecho” (a lo que yo me podría preguntar esperaba más presencia de las listas en la facultad de derecho y no solo palomas, gigantografias y trípticos)  pero a renglón seguido señala que la FEUC-SC ha sido capturada últimamente por los partidos políticos, siendo bastante críticos de estos últimos y proponiendo una nueva forma de trabajo basados en un trabajo de voluntariado permanente y para finalizar la Lista A comienza justificándose por la inasistencia de su candidato a presidente (Daniel Gutiérrez) quien se encontraba en el cierre de campaña (reitero con esto mi critica hacia las listas y como a pesar de llevar gente de derecho, siento que ningunean al alumnado de nuestra facultad) y que fue representada por 3 de sus miembros entre los cuales destaco su candidato a la Vocalía de Cultura, Felipe Voguel quien señala que “desean una universidad sin exclusiones con estatutos en todos los centros de alumnos, así como el fomento de la creación de los mismos y una vida democrática activa” a renglón seguido la candidata a vocal de bienestar Claudia Pérez señala que “no desean ser una lista con propuestas idealistas”.

A continuación TRICEL realizo preguntas comunes a todas las listas, a lo que podríamos decir que fue el caso donde más patente se vivió el “DEBATE” donde ante las mismas interrogantes se podía ver las principales diferencias. Ante la pregunta ¿el Rol que debe tener la Universidad a nivel regional y que deben realizar los estudiantes al respecto? La Lista A, señalo que debe tener un rol social; por su lado la lista B señalo que tendrá un trabajo permanente con las poblaciones; la Lista C, señalo que pretenden aumentar la investigación y proponer la creación de una Vicerrectoria de Investigación, por su lado la Lista D en un discurso más cliché señalo que “en nosotros esta las armas para transformar Concepción”.

Ante la segunda pregunta sobre su posición ante el movimiento estudiantil y su proyección; partamos diciendo que todas las listas señalan que son parte del movimiento estudiantil aunque pocas se dedicaron a responder sobre la proyección del mismo, salvo la lista B que señalo que el movimiento estudiantil lo ve proyectado a 4 o 5 años logrando la gratuidad en la educación. En este punto tanto las listas A y C plantearon la idea de realizar plebiscitos vinculantes al respecto, aunque está última puso énfasis en la concientización de las bases.

Ante la pregunta como se debe realizar la toma de decisiones al interior de la casa de estudios no hay grandes diferencias entre las listas todas hablan de los plebiscitos vinculantes, la realización de asambleas, reforma a los estatutos con la salvedad de la lista C que habla de la creación de la figura de los consejeros territoriales.

Luego vino el momento más esperado por muchos o el que genera mas morbo o comentario obligado en los pasillos o sacadas de vuelta de todo estudiante de derecho que es la famosa ronda de preguntas que los alumnos puedan realizar a cualquiera, algunas o todas las listas, donde alumnos bien intencionados y otros no tanto daban rienda suelta a su afán de obtener mayor información o derechamente a ensuciar un poco el ambiente como lo es propio en esta clase de instancias; donde se preguntaron desde política interna estudiantil, triestamentalidad, la vinculación de las listas con el campus Santo Domingo, el rol de la pastoral estudiantil hasta otras menos amistosas como acusaciones de relaciones con ciertas autoridades universitarias, la integridad de los presidenciables. A mi juicio se notaba un mayor ensañamiento hacia ciertos candidatos y ciertas listas, donde la Lista A fue prácticamente ignorada en toda esta instancia. No me referiré a las preguntas en si, pero obviamente que las acusaciones cruzadas y muchas veces las malas intenciones de ciertos alumnos hacen que esto no se transforme en un “DEBATE” sino que en un circo romano, donde parte del alumnado espera descalificaciones mutuas y acusaciones al voleo entre los postulantes.
En su tercera etapa el TRICEL dejo una ronda de preguntas entre las diversas listas donde todas las listas salvo la A aprovecharon la oportunidad de realizar una pregunta que pusiera en jaque o dificultad a las demás.
Luego se dio una instancia de cierre con los respectivos discursos de cada lista.

En conclusión poco “DEBATE” de ideas, mucha descalificación o en otras palabras no fue ni más ni menos que un tradicional foro de “EXPIACIÓN-EXPLICACIÓN O DEFENSA” de los que nos tiene acostumbrado nuestra fauna política estudiantil.








sábado, 10 de diciembre de 2011

¿Qué es lo que quiere la ciudadanía?

Por José Cisternas


En momento en que la clase política en general se encuentra en una grave crisis de credibilidad por parte de la ciudadanía, donde no solo existe un rechazo a la gestión del actual gobierno, sino que también las dos coaliciones más tradicionales, como son la Coalición por el Cambio y la Concertación, que tienen altos índices de desaprobación, y donde inclusive ambas cámaras del poder legislativo con suerte cuentan con un tibio 24% promedio a su gestión.

La clase política aduce a una serie de factores basados en las reglas del juego del sistema político más que en los políticos en si mismos como el principal factor a esta verdadera epidemia de desafección a la clase política. Ante ello no existe parlamentario ni autoridad de gobierno que señale la frase: “Lo que quiere la ciudadanía” y a renglón seguido señalan desde una serie de reformas algunas históricas y otras propias de la conjetura del momento; pasando por reformas de carácter político, social o económico hasta ciertos principios inspiradores como unidad, probidad o responsabilidad.

¿Pero es esto lo que quiere la ciudadanía? Nadie pone en duda que hay varios temas en la agenda política que esperan ser discutidos, ¿Pero es acaso que realizando dichas reformas es que la ciudadanía va a cambiar la percepción de sus políticos? A mi juicio el tema va mucho más allá. Lo que espera la ciudadanía de sus políticos es que al ser estos “representantes de la ciudadanía” los representen como tal y no den lugar a actos que no estén a la altura de la dignidad e investidura con los cuales se encuentran revestidos; para que después la ciudadanía diga: “Con que moral vienen a exigir después que las grandes compañías entreguen mayores utilidades de las ganancias a sus trabajadores si como cual directorio de una empresa la Cámara de Diputados con los impuestos de todos los chilenos ordena comprar I Pads”; Con que autoridad podrían alegar después que los estudiantes deben respetar la institucionalidad si son ellos mismos los que insultan a carabineros, se ausentan de reuniones con el Presidente de la República sin previa excusa, o tratan de realizar actos de abuso de poder para no ser sometidos a escandalosos juicios por faltas a la probidad; De qué forma pueden exigir que entre los ciudadanos haya un ambiente de cultura cívica, si son ellos mismos los que cada semana nos muestran bochornosos actos desde descalificaciones verbales de grueso calibre hasta manotazos, empujones y agresiones físicas; o que decir de llamar a los ciudadanos a conducir con precaución, cuando han sido numerosos los reportajes en contra de nuestros parlamentarios conduciendo a temerarias velocidades; de que forma pueden exigir que le reconozcamos legitimidad si son ellos mismos que hacen primarias truchas, candidaturas a dedo o simplemente por imposición y podríamos seguir sumando incidentes de nuestra desprestigiada clase política, algunos más vergonzosos que otros.

Entonces al igual que los políticos, yo me pregunto ¿Qué es lo que quiere la ciudadanía? A mi parecer, lo que la ciudadanía quiere es más que reformas políticas, quiere una reforma de sus políticos y que estos actúen con la probidad, con la responsabilidad, con la altura de miras y honorabilidad que Chile se merece, pero por sobre todo con “CONSECUENCIA” de entre las cosas que dicen, prometen y critican, y las que efectivamente hacen, legislan y votan.